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Tres años después, comienza el juicio por el crimen de Carina Drigani.

El inicio del juicio por el femicidio de Carina Drigani tendrá hoy su primera audiencia oral en la Cámara 4ª del Crimen, integrada con jurados populares. Se trata del caso de la kinesióloga de 44 años, madre de cuatro hijos, cuyos restos fueron hallados en un arroyo de Icho Cruz hace tres años.

Constituidos como querellantes, durante el proceso los hijos de Carina serán representados por los abogados Germán Matheu, Gustavo Núñez y Carlos Nayi. En tanto, el Tribunal estará presidido por la camarista Antonia de la Rúa y el fiscal será Raúl Gualda.

El cuerpo de la mujer fue descubierto por jóvenes que circulaban cerca del arroyo La Aguada, ubicado en Icho Cruz, a 47 kilómetros de la ciudad Córdoba, en mayo de 2016. A unos metros, fue encontrado un bisturí semienterrado en el arroyo, dos anillos que se podían visualizar desde el puente y guantes de látex enganchados entre ramas y raíces. La autopsia confirmó que Drigani falleció por asfixia por sumersión aunque por el escaso caudal del arroyo, la hipótesis apunta a que la muerte ocurrió en otro sitio y luego el cuerpo fue trasladado. Tres días antes se había denunciado su desaparición.

Por el crimen será juzgado por el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por femicidio su última pareja, Hugo Antonio Salas de 72 años, un empresario 27 años mayor quien es defendido por dos mujeres, las abogadas Andrea Amigó y Teresita Larrazábal. Salas llega a juicio oral detenido con prisión domiciliaria.

Apenas desapareció Drigani, la sospecha estuvo dirigida a su ex marido, Daniel Baretta, a quien ella había denunciado 11 veces por violencia de género, e inclusive había una causa abierta en su contra en la fiscalía de Violencia Familiar N° 1, y la propia Drigani tenía botón antipánico, por lo que en virtud de esa investigación se produjo la detención del ex esposo, quien pocos días después recuperó la libertad.

A partir de allí, la investigación se orientó hacia su última pareja. Al elevar la causa a juicio, Mercedes Ballestrini, por entonces fiscal de Instrucción, consideró que Hugo Salas tenía con Drigani una relación de “preeminencia y control” con el fin de “dominarla, aislándola de su núcleo familiar y amistades”. Ella tenía una personalidad influenciable, aunque las pericias psicológicas descartaron que tuviese algún impulso suicida.

“Salas era un hombre celoso empedernido, que termina asesinándola en un contexto de violencia de género. Se había erigido en el dueño de su vida, de sus relaciones, de sus vínculos laborales. La había aislado del contexto en que ella vivía sometiéndola a una realidad que no existía”, apuntó oportunamente el abogado querellante, Carlos Nayi, quien adelantó que pedirá prisión perpetua para el acusado.

El cuerpo

La estrategia de la defensa para intentar deslindar de responsabilidad al acusado estará puesta en ubicar al Salas en el lugar de los hechos. No obstante, los movimientos del botón antipánico verificados en las pericias, el acceso a la computadora de Carina posterior a su desaparición, la aparición de la billetera en el domicilio de Salas (no en el que compartían) y las contradicciones en su testimonio antes y después de ser imputado, son elementos ineludibles que complican la situación del principal y único acusado por el homicidio de Carina.

Fuente: https://comercioyjusticia.info/blog/justicia/tres-anos-despues-comienza-el-juicio-por-el-crimen-de-carina-drigani/